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Cuidado con la piel sensible

Muchas mujeres poseemos una piel sensible, una condición que puede tener un efecto en las decisiones diarios que tomamos, desde elegir un tipo de tejido de ropa hasta el gel más adecuado. Y lo mismo sucede a la hora de escoger el método de depilación más conveniente, ya que es normal que muchas nos preocupemos por ciertas reacciones como la picazón y la rojez, dos sensaciones muy típicas en las pieles sesibles. Sin embargo, afortunadamente en la actualidad existen muchas opciones de depilación para pieles sensibles. No te pierdas estos consejos que pueden ayudarte a tomar la mejor decisión:

 

 

Depilación: cómo elegir el mejor método

En el momento de la depilación, es bueno saber que existen diferentes técnicas, unas más “invasivas” que las otras. Por ejemplo, el rasurado es el menos agresivo con la piel sin embargo es la menos eficaz y menos duradera. En este grupo también podemos incluir a las cremas depilatorias. La depilación con máquinas eléctricas, es medianamente agresiva porque involucra la retirada de los vellos de a uno. Si bien es cierto que cuando se acostumbra a usarla seguido no duele tanto, es posible ver algunos daños en la piel como ser manchas o pequeños puntos rojos.

 

En tercer lugar, el tipo de depilación más agresiva es la que se produce con cera, la cuál puede ser fría o caliente, en pasta, con tiras, etc. La precaución en este caso debe ser máxima ya que además de retirar los vellos, también se van desprendiendo capas de células muertas de la dermis por lo cual estará más expuesta a las manchas.

Para poder evitar esas marcas de color marrón producidas por el sol post depilación, es preciso hidratar correctamente la piel todos los días, no sólo después de quitar los vellos. Antes de ir al salón de belleza o de depilarse en casa, la piel debe ser preparada con un baño en la ducha para que se habrán los poros y no se requiera un esfuerzo doble para quitar los vellos.

 

Zonas sensibles 

Algunas zonas del cuerpo pueden ser más sensibles que otras dependiendo de la persona. Por ejemplo, la piel en ingles, axilas y cara pueden ser áreas más sensibles que aquellas más amplias como las piernas.

Trucos de depilación 

Una mayor sensibilidad es normal cuando eliminamos el pelo no deseado. Pero como sucede con cualquier método, se pueden dar algunos pasos para minimizarla. Por ejemplo, antes de disfrutar de una depilación con cera es importante asegurarse de que la piel esté limpia y seca. Siguiendo estos pasos conseguirás reducir la exposición de la piel a cualquier posible bacteria y harás que la cera acceda mejor a los pelos.

Después de eliminar el pelo de las ingles o las axilas es una buena idea evitar las fibras sintéticas para que así tu piel pueda respirar mejor. Y si además acompañas tu rutina de depilación con una buena hidratación es también conveniente usar productos neutrales con menos perfumes y coloración, ya que estos pueden dañar la piel sensible.

Controlar la piel sensible 

Aparte de la depilación existen múltiples pasos para controlar la piel sensible. El ejercicio físico es fantástico para tu salud y bienestar, pero en este caso el sudor y el roce se convierten en dos grandes impedimentos. De esta forma, es bueno utilizar ropa ancha cuando haces deporte y lavarse después de la actividad para reducir el contacto de la piel con las bacterias.

Por otra parte, la piel sensible puede sufrir los efectos negativos de la exposición prolongada al sol y al calor, así como a los baños de agua demasiado caliente, poco recomendables al dejar la piel deshidratada y más propensa a la sequedad. Asimismo, cualquier actividad abrasiva también puede irritar la piel sensible. Por ejemplo, después de una ducha o chapuzón en la piscina evita usar toallas ásperas y pásatelas por el cuerpo de una manera suave.

La piel sensible es una queja muy común tanto en hombres como en mujeres. Y aunque requiera un poco de cuidado extra y paciencia, haciendo las cosas bien puedes llegar a presumir de una piel suave y sin pelo en poco tiempo.

 

 

 

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